Luisa Vicente Isola

Luisa Patricia Vicente Isola

Nació en salta provincia de Argentina el día 21 de octubre de 1971.

Transcurrió su infancia en la ciudad de metan – salta.

Desarrollo el periodo escolar primario y secundaria en la misma ciudad.

En 1989 se traslada con su familia a la ciudad de salta; cursando la carrera de

arquitectura y urbanismo en la Universidad católica de salta.

Recibiendo posteriormente el título de arquitecta.

 En abril de 2000 contrae matrimonio y tiene 3 hijos.

Desarrolla su carrera en el Ministerio de Gobierno de la provincia de salta

durante 11años.

Paralelamente forma junto a otros colegas un estudio privado. Realizando

durante estos años trabajos de proyecto, dirección y ejecución de obras.

Desde el año 2011 se dedica completamente a el arte plástico, realizando

exposiciones en el medio local.

Declaración del artista

Desde su comienzo, mi trabajo ha sido una herramienta de introspección que me ha permitido navegar entre mis emociones, mis obsesiones y mis conflictos internos. Siempre he sentido que cada obra de arte me ofrece una oportunidad de tener una visión mucho más amplia y profunda de mi proceso de evolución personal, emocional y espiritual.

Por tanto, en mi labor artística he intentado crear imágenes metafóricas de estados emocionales que me han permitido hablar de realidades tan ciertas como intangibles.

Imágenes que invitan a ser examinadas a través de una contemplación profundamente emocional, que posicionan al espectador frente a su propia realidad. Lo invitan a conectar a través de ellas con su propio yo, permitiéndole tener otra percepción del mismo, otra forma de comprenderlo y modificarlo.

Palabra y experiencia fundamental que sostiene toda esta aventura visual. Como lo que no se ve cuando se mira; como lo que no se dice cuando se habla, como todos esos silencios contenidos en una sinfonía; éste trabajo es un intento íntimo y muy personal, de darle cuerpo a los fantasmas que gobiernan las relaciones personales.

El uso de arte de conducta supone la ubicación de lo artístico en la conducta social como un lenguaje artístico y en su capacidad de generador de significados.

Un ensayo de imágenes cargadas de misterio y tensión que presentan un drama detenido e inquietante, en el que cada detalle actúa como un instante de sueño alargado, y en el que figuras atemporales son como heridas de la memoria. Estos trabajos, los más recientes, los he concebido con el deseo de que la imagen contenga, y de alguna forma recalque y exprese, lo invisible. 

Palabra y experiencia fundamental que sostiene toda esta aventura visual. Como lo que no se ve cuando se mira; como lo que no se dice cuando se habla, como todos esos silencios contenidos en una sinfonía; éste trabajo es un intento íntimo y muy personal, de darle cuerpo a los fantasmas que gobiernan las relaciones personales de la vida.